Silvio Guerrero Mutinelli

 

 

Nació en Santiago, el 18 de enero de 1931, hijo de Absalón Guerrero y Lucía Mutinelli. Casado con Sonia, con quien tuvo una hija Rossana. Trabajaba en la Imprenta de su padre como impresor. Tez morena, medía 1.68 mt. de estatura y pesaba 66 kilos aproximadamente.

Ingresó a la Segunda Compañía de Bomberos el 29 de Diciembre de 1952, donde ocupó los siguientes cargos:

HOJA DE SERVICIO
29/08/1954 – Ingresa a la Guardia Nocturna.29/08/1954 – Nombrado Ayudante Auxiliar hasta el 02 de Enero de 1955.

04/01/1956 – Nombrado Teniente 3° Interino.

18/02/1956 – Nombrado Teniente 2° Interino hasta el 29 de febrero de 1956.

08/05/1956 – Elegido Teniente 3° para el resto del Año.

18/07/1956 – Nombrador Teniente 2° Interino hasta el 20 de agosto de 1956.

04/12/1956 – Obtiene el Segundo Lugar Asistencia.

04/12/1956 – Elegido Maquinista para el Periodo 1957.

04/12/1957 – Elegido Teniente 2° para el período 1958.

28/01/1958 – Nombrado Teniente 1° Interino hasta el 20 de febrero de 1958.

22/05/1958 – Recibe Premio de Constancia por 5 Años de Servicio del Cuerpo.

13/12/1958 – Recibe Premio de Constancia por 5 Años de Servicio de la Compañía.

11/12/1959 – Elegido Teniente 2°para el período 1960.

12/02/1960 – Nombrado Teniente 1° Interino hasta el 21 de Febrero de 1960.

08/12/1960 – Recibe Premio de Constancia por 8 Años Obteniendo la Calidad de Honorario de Compañía.

12/12/1960 – Elegido Teniente 1° para el período 1961.

08/01/1961 – Nombrado Capitán Interino hasta el 21 de Febrero de 1961.

29/11/1961 – Capitán Interino Hasta el 04 de Diciembre de 1961.

04/12/1961 – Elegido Capitán para el período 1962.

06/07/1962 – Renuncia al Cargo de Capitán.

14/12/1962 – Fallece en Acto de Servicio.

02/11/1963 – Se le Otorga la medalla de la Compañía en forma póstuma.

Silvio Guerrero, falleció trágicamente en el incendio de la industria de artículos de calzado “Artical”, a la edad de 33 años.

Es recordado por sus camaradas como un gran amigo, siempre solía contar chistes a los demás y jugar a ganador en el pool, hombre de gran desplante, personalidad y simpatía. Voluntarioso y tenaz en el servicio a su Compañía.

Momentos antes de su trágica muerte en el Incendio de Madreselva, le dijo a uno de sus camaradas: ” Compadre, descanse usted un momento y présteme su chaqueta. Ahora entraré de incógnito para que nadie me reconozca “.

La vida le brindó su última jugada. Ahora es Recordado y Reconocido por su Segunda Compañía y por el Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, ocupando un sitial de honor en la Nación y sus restos descansan gloriosos en el Campo Santo de la Institución.