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55 años desde la tragedia de Madreselvas

A 55 años del fatal incendio de Madreslvas con Macul, el jueves 14 de diciembre, el Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, rindió un sentido homenaje a los héroes que, cumpliendo fielmente nuestro lema, dieron «La Vida Por la Humanidad».

En la oportunidad, las 11 compañías del Cuerpo rindieron honores a los caídos en el frontis de la Municipalidad de Macul. La ceremonia comenzó con el desfile de las unidades de la institución, seguido de los discursos del Superintendente, Denis Cohn, del Director Segunda Compañía, Cristian Miranda y del Director Honorario Milton Rozas, en representación de la Unidad Simbólica Heberto Valencia Guevara.

Finalmente, los asistentes pudieron ver un emotivo video que relataba la tragedia, para culminar con la colocación de una ofrenda floral en el monolito que estampa los nombres de los Tres mártires caídos en el cumplimiento del deber.

Pronto fotografías del evento

 Jorge Batiste

Discurso de Director Segunda Compañía en homenaje a los Mártires de la Institución en el 55 Aniversario de su muerte

Diciembre 14 de 2017

Hoy, en mi calidad de Director de la Segunda Compañía del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, mis congéneres y el destino me ponen al frente de este podium institucional, quizás el lugar más importante que un miembro de nuestro octogenario Cuerpo de Bomberos pueda estar, para, en representación de mi Compañía, expresar el sincero homenaje por el acto más heroico del que nuestra institución tenga recuerdo alguno.

Fue un 14 de Diciembre de 1962, a la hora que las seis Guardias nocturnas de ese aun joven Cuerpo de Bomberos comenzaban a conformarse, cuando el tradicional enemigo apareció en una fábrica de nuestra Jurisdicción; el mack, el tobalaba con un seis en su frontis, el mercedes, el químico… el arsenal de aquel treintañero grupo humano se movía hacia la fábrica de artículos para calzados “Artical” con la intención de aplacar al enemigo común, sin imaginar por un minuto que ese sería el trágico paso a la adultez de la aun en crecimiento creación de don Alberto Ried.

Un importante número de jóvenes, con toalla al cuello y una interminable garra combatían a este incendio poco común. Las seis Compañías existentes al mando del Comandante Enrique Guerra Bagolini establecían sus posiciones y, a pesar de las dificultades propias del trabajo de fuego con productos químicos, estaban logrando contener poco a poco a aquel infierno desatado en calle madreselva.

Algunas compañías ya comenzaban a desarmar para retornar a sus cuarteles y seguir protegiendo, cada uno en sus estratégicos puntos, a nuestra comunidad.

El trabajo era el común…el arriesgado pero normal trabajo del bombero Voluntario…. Las compañías de escalas comenzaban su tarea de remoción con el fin de aplacar por completo el fuego y retornar, algunos a su descansos y todos con sus familias y amigos, a los hogares y cuarteles……

¡Que jugarretas hace el destino cuando se ensaña con un grupo de personas; que injusta parece la vida con quienes no hacen más que entregar su aliento y esfuerzo en pro de sus semejantes! …….. Los testigos de aquella trágica madrugada cuentan que se vio una pequeña luz que rápidamente creció y envolvió en un infernal abrazo a todos los bomberos que se encontraban en el trabajo de remoción…. Relatos de aquella época cuentan, aun con un nudo en la garganta, que una decena de bomberos fueron tomados de improviso por ese mar de fuego…. Varios de ellos, con sus uniformes ardiendo y convertidos en antorchas humanas, salieron de esta estructura para ser ayudados por sus compañeros….. Mas el destino quiso que dos de los nuestros, encontraran su último lugar en este mundo terrenal allí, en esa cruel fabrica, en su última posición de combate bomberil.

Hoy, 55 años desde aquel ya lejano 14 de Diciembre, nos reunimos solemnemente para recordar a las decenas de lesionados de diversa consideración que dejó aquel trágico incendio…. Nos reunimos codo a codo para conmemorar la tragedia de ver partir a dos de los nuestros… nos reunimos por la memoria del tercero, que víctima de las graves quemaduras, sucumbe cuatro meses después en el hospital militar, enlutando nuevamente los corazones y los gallardetes de este Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa… pero por sobre todo, tenemos que entender que hoy no nos reunimos para homenajear la muerte…..hoy, a 55 años de aquel trágico incendio, nos reunimos a celebrar la vida…..

¡Si Bomberas y Bomberos Ñuñoinos!, a celebrar la vida de aquellos mártires… a celebrar la gran enseñanza que nos dejo Silvio Guerrero Mutinelli, un ex capitán y Bombero Honorario de Compañía, que a pesar de no tener mayores obligaciones reglamentarias, acudió al llamado del deber como un joven bombero más, siendo éste su último incendio y pasando a ser parte de los inmortales….. Hoy nos juntamos a rememorar la vida de Jorge Batiste Aleu, el cual a pesar de su juventud, supo afrontar y cumplir nuestro lema auto impuesto, y con tan solo 17 años no amilanarse ante el miedo y hacer carne viva aquella frase de dar “La vida por la Humanidad”….. Hoy nos reunimos a celebrar a Luis Bernardin Orellana, el Guardián Nocturno que noche tras noche veló por el descanso de su comunidad, y que en aquel incendio, dejara a un puñado de hombres en una guardia Nocturna llorando por no ver regresar a su camarada.

Y aun, con orgullo y admiración, nos reunimos para homenajear a esos jóvenes bomberos de aquella época, los cuales fueron testigos y protagonistas del episodio más trágico de la vida institucional de Ñuñoa… varios de los cuales hoy presentes de seguro recuerdan en su memoria, aquella triste noche de Diciembre.

Han pasado 55 años, más de medio siglo; muchas cosas han cambiado desde aquel lejano 14 de Diciembre de 1962; la savia nueva brota en cada una de las 11 Compañías y los antiguos observan, desde el lugar privilegiado, que la experiencia les da, como la institución que ellos vieron nacer y crecer hoy avanza con nuevos bríos y tecnología. No obstante a lo anterior, independiente de los avances de técnicas y formas en nuestro quehacer bomberil, no podemos olvidar nuestra historia….. lo que somos hoy es el fruto de los hechos y acontecimientos del ayer; lo que tenemos hoy es la herencia de nuestros antepasados.

Y es en esta obligación reglamentaria, pero sobre todo ética y moral, en donde las nuevas generaciones, nosotros, no podemos dejar pasar nunca aquel gesto de entrega hecho por nuestros mártires, y por favor, presente siempre que son nuestros…. No de la Segunda Compañía, no de los antiguos, sino de todos los que vestimos esta roja guerrera y llevamos una Ñ en nuestro corazón …. Su sacrificio sublime los elevó más allá de la mera pertenencia a una compañía, su hondo espíritu de servicio y su desinteresada entrega envuelven a todos y a cada uno de los bomberos de nuestro país. Su recuerdo, su fortaleza, su entrega…son ejemplo vivo que trasciende generaciones….

Hoy, en mi calidad de Director de la Compañía eternamente doliente, no vengo con la misión de recordar la muerte, sino, por el contrario, vengo con la eterna alegría de homenajear la vida; ya que, mientras nuestra institución exista, mientras las impecables guerreras rojas sean usadas por hombres y mujeres de bien, mientras el empuje del hacha y la presión de la línea sean la diferencia entre la vida y la muerte…. Mientras existan bomberos Ñuñoinos, nuestros mártires estarán vivos, en cada uno de nosotros, en cada una de nuestras acciones y en cada uno de nuestros Corazones…..

Hoy,  por Silvio Guerrero Mutinelli, por Jorge Batiste Aleu, por Luis Bernardin Orellana, por Jorge Dzazopuloz Elgueta… por los cuatro hombres de escala que murieron en servicio para renacer en la inmortalidad, por nuestros viejos que nunca nos han dejado de acompañar y por nuestros fundadores que, junto a nuestros mártires, miran desde el más allá orgullosos de que sus hijos sigan con el mismo espíritu que hizo crecer a nuestra institución, juremos solemnemente mantener en alto nuestro Cuerpo de Bomberos, nuestra institución… porque nuestra Comunidad se lo merece, porque nuestros mártires lo esperan….

Silvio, Jorge, Luis y Jorge…eterno fanal que ilumina el camino de este grupo de mujeres y hombres honestos, sepan que su sacrificio no fue en vano…. Que su entrega será recordada generación por generación y que su ejemplo será la guía permanente de los bomberos Ñuñoinos.

Silvio Guerrero Mutinelli, Jorge Batiste Aleu, Luis Bernardin Orellana, Jorge Dzazopuloz Elgueta…. presentes….

muertos en acto de servicio

MUCHAS GRACIAS

 

 

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